Placeres en miniatura
Escrito por Gonzalo el 02 de Diciembre de 2009
Detecto una tendencia en ciertos restaurantes que ofrecen platos de los llamados “contundentes” en raciones pequeñas para que los que nos debatimos entre nuestro gusto por la buena comida y la tortura del sobrepeso podamos permitirnos esos pequeños placeres sin que la mala conciencia nos martirice durante el resto del día.
Como decía, ya es bastante habitual ir a un restaurante y que te anuncien una apetecible fabada o unas alubias de Tolosa con chorizo y cuando el camarero detecta ese gesto que inequívocamente quiere decir “me lo tomaría, pero cualquiera trabaja después” te dice eso tan agradable para tu oído de “no se preocupe, le ponemos un pequeño bol de sólo tres cucharaditas para que no se quede con las ganas de probarlo”. Naturalmente, caes rendido ante tan tentadora oferta.
Pues eso mismo me ha pasado hoy en un VIPS. Después de una comida un tanto frugal, me apetecía el toque dulce de un postre y pedí la carta a la busca de algo lo más ligero posible. Me dije a mi mismo que tendría que ser algo verdaderamente light o nada. Cuando me acercan la carta descubro con satisfacción que alguien ha hecho su trabajo y ¡¡¡han pensado en mi!!!
Ahora incluyen pequeños vasitos de postres tradicionales pero en ración mini y con precio también mini: sólo 1,5 €. Pedí el de cheesecake y Álvaro, que nunca toma postre, se animó con uno de brownie. En lo que me traían mi postre, foto a la carta y post. Perdón por la calidad de la foto, pero ya se sabe que el punto fuerte del iPhone no es la cámara.
Debo decir que todo era perfecto: el tamaño justo, la preparación excelente (salvo quizá la nata, un poco demasiado templada para la temperatura de la tarta) y cero remordimiento.
Enhorabuena a VIPS.




