El newsletter impreso tradicional puede convertirse en un e-newsletter con indudables ventajas en cuanto a coste, tiempo de distribución, etc.
Sin embargo, la traslación no puede ser lineal. Se necesita una gran adaptación al medio para que resulte ameno, fácil de leer y ligero.
Dada la gran cantidad de correo que cada día se recibe en nuestros ordenadores, una estructura lógica de titulares y un primer párrafo, junto con los links correspondientes para ampliar información resulta muy conveniente.